
Definición – ¿Qué significa la luz artificial?
La luz artificial, en oposición a la luz natural, se refiere a cualquier fuente de luz que se produce por medios eléctricos. La iluminación artificial tiene muchas aplicaciones diferentes y se utiliza tanto en el hogar como comercialmente. Las luces artificiales están disponibles en una amplia variedad de formas, tamaños, colores de luz emitidos y niveles de brillo. El uso de la iluminación artificial es crucial en la agricultura y la jardinería, particularmente en el cultivo en interiores.
MaximumYield explica la luz artificial
Hay varios tipos diferentes de fuentes de luz artificial. Algunas de estas fuentes son bombillas incandescentes, lámparas halógenas, haluro metálico, tubo fluorescente, luz fluorescente compacta y LED. Todas las luces emiten energía en forma de fotones. La luz es absolutamente esencial para el crecimiento y la vitalidad de las plantas, ya que es un componente clave en la fotosíntesis. Sin embargo, diferentes tipos de plantas, tanto en interiores como en exteriores, requieren diferentes cantidades de luz. Aunque la luz solar es mejor para la mayoría de las plantas, aún se pueden cultivar con éxito utilizando solo luz artificial.
Las luces artificiales, cuando se usan como luces de cultivo, se pueden usar para ayudar tanto al crecimiento de las plantas en el hogar como en el comercial. Las luces artificiales pueden proporcionar luz suplementaria a algunas plantas, o pueden ser la única fuente de luz disponible. Algunos métodos de crecimiento, como la hidroponía, se basan casi exclusivamente en la iluminación artificial, particularmente en operaciones comerciales de interiores a gran escala.
Al elegir la luz de cultivo adecuada, es importante considerar varios factores diferentes en la iluminación artificial. Primero, las plantas requieren una luz que emita el espectro completo de luz, o luces de “full-spectrum”. Aunque las luces azules y rojas parecen tener el mayor efecto sobre el crecimiento de las plantas, las plantas usan el espectro completo para la fotosíntesis. Otro aspecto de la iluminación que debe tenerse en cuenta es la intensidad de la luz. Esto está determinado por la potencia del bulbo y qué tan cerca estará la planta de la fuente de luz.
Además, se debe tener cuidado al decidir cuántas luces exponer las plantas, ya que todas las plantas difieren en las necesidades de intensidad de la luz. Por último, pero no menos importante, también se debe considerar la duración de la luz. Algunas plantas necesitan cantidades variables de luz y oscuridad para un crecimiento adecuado. Esto es particularmente cierto en las plantas con flores. Por ejemplo, las plantas de día corto prosperarán con menos de 12 horas de luz al día. Sin embargo, las plantas de día largo necesitan al menos de 14 a 18 horas de luz por día.